Condenaron a cuatro años de prisión al dueño de Ku por facilitarle droga a una joven que murió de sobredosis

El Tribunal Oral Federal 4 condenó a Eduardo Nadotti, propietario del tradicional boliche de Pinamar y ordenó investigarlo por incitación a la prostitución. Seguirá libre hasta que la condena quede firme

Condenaron a cuatro años de prisión al dueño de Ku

El Tribunal Oral Federal 4 condenó hoy al dueño del boliche Ku, Eduardo Nadotti, por facilitar drogas a una mujer que murió de sobredosis en su departamento del barrio porteño de Belgrano en diciembre de 2006. El Tribunal además ordenó investigar a Nadotti por incitar a la prostitución a Carolina Demczuk, de 28 años, quien murió ese día como consecuencia de una sobredosis de cocaína. Por el momento, el empresario seguir en libertad a la espera de si la condena en su contra queda firme, lo que implicaría su inmediata detención, y el veredicto en su contra también implicó una multa de 1.401 pesos.

En el mediodía del 23 de diciembre de 2006, Carolina, oriunda de Adrogué y con 28 años en ese entonces, fue encontrada muerta por una ambulancia del SAME en el palier del edificio en donde vivía Nadotti en la calle Húsares, junto al sector en donde se guardaba la basura. La chica había llegado ahí cerca de las 5 AM, tras varios llamados insistentes de Nadotti, 16 años mayor que ella; él mismo le había pagado el remise desde zona sur, unos 45 pesos de aquella época. Carolina no fue la única invitada: otra chica, F., había llegado a pedido Carolina desde la zona de islas del Tigre en un remise pago por él mismo también.

De acuerdo con las pericias, la joven murió al darse un baño de inmersión en la bañera luego de consumir drogas, aunque su cuerpo fue encontrado horas más tarde en el palier. La fiscal Gabriela Baigún no acusó por el delito de abandono de persona porque no se probó si Carolina aún estaba con vida cuando fue dejada en el palier.

Nadotti era uno de los empresarios responsables de la reconocida disco Ku, el mayor boliche bailable de Pinamar y hasta había trabajado para Pachá en Ibiza, según su propio relato y el de otros. Datos del registro del INPI lo muestran como copropietario de la marca Ku. Para la Justicia, lo ocurrido el 23 de diciembre de 2006 fue una ecuación simple: Nadotti quería sexo, las chicas querían droga.

El Tribunal 4 condenó a Nadotti como responsable de facilitación de estupefacientes para consumo y a su vez ordenó que se investigue el presunto encubrimiento policial y la incitación a la prostitución de Carolina. Es que -tal cual consta en el expediente- nunca se inspeccionó el domicilio del acusado en busca de restos de drogas u otras pruebas.

En el juicio, la fiscal Gabriela Baigún había reclamado a los jueces una condena para Nadotti de ocho años de prisión, al considerar que la joven Carolina no tenía medios para comprar la droga, y sí los tenía el empresario. "Se trató de un encuentro de sexo y drogas. Estuvieron juntos como mínimo siete horas. Por la cantidad de personas y la calidad de consumidores que los tres tenían, debía haber mucha sustancia", estimó la fiscal en su alegato.

Al dar sus últimas palabras este mediodía, Nadotti aseguró que "nunca" le hizo mal a nadie: "el día de hoy que me pregunto por qué no fui yo el que se murió ese día", agregó. "Tuve tiempo de depresión, de estar mal, de consumir. Hasta que un día pude pedir ayuda y salir de todo eso. Esa ayuda se la pedí a Dios y él me la dio", dijo.